El poeta llama a Cupido, su amigo:

Don Juan

Poeta recién llegado
Viejo amigo, mi viejo confidente,
otra vez Cupido, te he molestado,
otra vez amigo, te he levantado
para hacerte de nuevo mi sirviente.

Pero es que mi corazón late ardiente
como nunca hubo latir el osado,
o quizás sí. Late vivo y confiado
de tu favor. Cupido, se prudente

con tus flechas, como bien has sabido,
sigue apuntando hacia el otro lado.
Nazca el amor donde haya ser nacido.

No me encuentre poeta enamorado,
no me encuentre amigo, poeta herido
por una de tus flechas que ha fallado.​
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba