Nommo
Poeta veterano en el portal
Te descubrí, en más de una ocasión.
Eres América, serenamente.
Desempolvándote, en un cuarto trastero de la cuarta dimensión,
leí acerca de tus aventuras en el reloj de arena.
Cómo siendo hombre, se transformabas en mujer, de Norte a Sur.
Rebotando, una y otra vez, jubilosamente.
Te detuve, en uno de tus numeritos circenses de acrobacias elásticas, gimnásticas, olímpicas...
En el Canadá fuiste Circo del Sol.
Y engendraste culturas variopintas y excelentes.
Paralizada, te sentaste en el Ecuador. Fuiste arrastrándote hasta el Perú.
Me pediste permiso en el Brasil, para besar la Antártida.
Te desnudé en Australia...
Y no querías saber más, de mí.
Ni de Polonia, ni de la madre que me parió.
Te escondes en algún lugar de Méjico...
Lo sé.
Volveremos a encontrarnos.
No te quepa la menor duda.
¿ Por qué te quedas muda ? ¡ Era broma ! Todos los caminos llevan a Roma.
Eres América, serenamente.
Desempolvándote, en un cuarto trastero de la cuarta dimensión,
leí acerca de tus aventuras en el reloj de arena.
Cómo siendo hombre, se transformabas en mujer, de Norte a Sur.
Rebotando, una y otra vez, jubilosamente.
Te detuve, en uno de tus numeritos circenses de acrobacias elásticas, gimnásticas, olímpicas...
En el Canadá fuiste Circo del Sol.
Y engendraste culturas variopintas y excelentes.
Paralizada, te sentaste en el Ecuador. Fuiste arrastrándote hasta el Perú.
Me pediste permiso en el Brasil, para besar la Antártida.
Te desnudé en Australia...
Y no querías saber más, de mí.
Ni de Polonia, ni de la madre que me parió.
Te escondes en algún lugar de Méjico...
Lo sé.
Volveremos a encontrarnos.
No te quepa la menor duda.
¿ Por qué te quedas muda ? ¡ Era broma ! Todos los caminos llevan a Roma.
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