Maria Jose Tello
María José Tello Gorozabel
Se trataba de un pollito que había quedado ciego porque le cayó tinta en los ojos a lo que lo pintaban de amarrillo intenso para venderlo más caro, la mayoría de pollos pintados de colores no logra sobrevivir de esta inhumana práctica.
El pollito ciego
Lo quería sin importar su fealdad
o renuente tosquedad,
poca movilidad
a si es la verdad.
Le pedía a Dios por su piedad
que me lo curara si lo podía de verdad
que ya no tenga tan terrible enfermedad
que fue hecha por la gente comerciante y su maldad.
Quisiera que pare esta responsabilidad
que se da en mi ciudad
donde pulula la ilegalidad
pues con engaños los convencen de esta locura de comprar pollos a los menores de edad.
A mi madre le regaló un pollito pintado ciego una estudiante que no le dejaban entrar con el pobre animalito a la escuela. Cuando llegó a casa se convirtió en nuestra mascota.
El pollito ciego
Lo quería sin importar su fealdad
o renuente tosquedad,
poca movilidad
a si es la verdad.
Le pedía a Dios por su piedad
que me lo curara si lo podía de verdad
que ya no tenga tan terrible enfermedad
que fue hecha por la gente comerciante y su maldad.
Quisiera que pare esta responsabilidad
que se da en mi ciudad
donde pulula la ilegalidad
pues con engaños los convencen de esta locura de comprar pollos a los menores de edad.
A mi madre le regaló un pollito pintado ciego una estudiante que no le dejaban entrar con el pobre animalito a la escuela. Cuando llegó a casa se convirtió en nuestra mascota.
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