Mary Mura
Poeta veterano en el portal
El precio de la vida
Que lánguida sensación
de extraña melancolía,
donde todo es apatía
sabiendo tu los porqués.
Tu crees que puedes sacar
lo que carcome tu mente,
pero aferrada al dolor
tu te encuentras de repente.
Te confunden laberintos
de lo que debes hacer,
y terminas aceptando
que eso solo es tu deber.
En lo profundo de tu alma
quisieras poder querer,
sintiéndote miserable
pues no lo puedes hacer.
¿Podrás tal vez algún día
antes de cerrar los ojos ,
liberarte del cerrojo
que perturbó tu existir?
Tu vida no fue un regalo
que te dieron al nacer,
pagaste tan alto costo
que la quieres devolver.
Si tu entendieras tal vez
de que cosa estoy hablando,
no me harías tu pagar
lo mucho que estoy pagando.
Que lánguida sensación
de extraña melancolía,
donde todo es apatía
sabiendo tu los porqués.
Tu crees que puedes sacar
lo que carcome tu mente,
pero aferrada al dolor
tu te encuentras de repente.
Te confunden laberintos
de lo que debes hacer,
y terminas aceptando
que eso solo es tu deber.
En lo profundo de tu alma
quisieras poder querer,
sintiéndote miserable
pues no lo puedes hacer.
¿Podrás tal vez algún día
antes de cerrar los ojos ,
liberarte del cerrojo
que perturbó tu existir?
Tu vida no fue un regalo
que te dieron al nacer,
pagaste tan alto costo
que la quieres devolver.
Si tu entendieras tal vez
de que cosa estoy hablando,
no me harías tu pagar
lo mucho que estoy pagando.