Jesus Reina
Poeta asiduo al portal
Esta noche me arrebata
dulcemente, el aire tembloroso
que solo la frágil distancia,
llena de alma los corazones.
El frío sólo riega los tulipanes
se siente ignorado,
envidia el brillo de los ojos cerrados,
pero entre ángeles y querubes
espía las notas de liras...
Sé que las oyes también.
Mareas traen tu imponenca,
el horizonte tu eternidad.
Los corales retratan tu origen,
y yo,
y yo rezo por un poco de realidad.
Pero los ríos palpitan tu compañía
mientras sostengo tus hojas,
de nácar terciopelo
y de lavanda, deliro.
Pausa, la sinopsis es cruel.
Chocolate, rosas y caramelo,
celeste, violines y rojo.
El tiempo es un mito,
y la carne un disfraz.
El vacío,
mi vacío; tiene luz de mujer.
Rayo de luna una bendición
con acuarelas,
con diamantes café.
Y la felicidad antes
no existe.
Existe tu sonrisa,
existe to calor.
Existe el primer beso.
¿Existe el primer beso?
Suena el despertador.
dulcemente, el aire tembloroso
que solo la frágil distancia,
llena de alma los corazones.
El frío sólo riega los tulipanes
se siente ignorado,
envidia el brillo de los ojos cerrados,
pero entre ángeles y querubes
espía las notas de liras...
Sé que las oyes también.
Mareas traen tu imponenca,
el horizonte tu eternidad.
Los corales retratan tu origen,
y yo,
y yo rezo por un poco de realidad.
Pero los ríos palpitan tu compañía
mientras sostengo tus hojas,
de nácar terciopelo
y de lavanda, deliro.
Pausa, la sinopsis es cruel.
Chocolate, rosas y caramelo,
celeste, violines y rojo.
El tiempo es un mito,
y la carne un disfraz.
El vacío,
mi vacío; tiene luz de mujer.
Rayo de luna una bendición
con acuarelas,
con diamantes café.
Y la felicidad antes
no existe.
Existe tu sonrisa,
existe to calor.
Existe el primer beso.
¿Existe el primer beso?
Suena el despertador.
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