Miguel Reyes Castillo
Poeta recién llegado
Sentí dolor y gran tristeza,
al ver lo que pasaba, con cada cara,
en lagrimas y con su ilusión tirada,
invente la sonrisa para la cruel tristeza del alma,
carcajada, disfrazada al callado,
y un poco de locura, a cada hipnotizado.
El objetivo se logro, pero solo un instante
después de todo se vino la niebla turbante,
el terror agonizo los miedos de cada hombre,
notas de escalofríos ya se registraban,
en cada rincón de espacio y llantos de angustia se fritaba.
La locura de cada uno , los hizo decaer,
sonrisas de hielo hoy se crearon,
fingiendo ser alguien mas,
que la lluvia gritaba, que todo esto paso,
por la desesperación de un amor que tarde rompió.
al ver lo que pasaba, con cada cara,
en lagrimas y con su ilusión tirada,
invente la sonrisa para la cruel tristeza del alma,
carcajada, disfrazada al callado,
y un poco de locura, a cada hipnotizado.
El objetivo se logro, pero solo un instante
después de todo se vino la niebla turbante,
el terror agonizo los miedos de cada hombre,
notas de escalofríos ya se registraban,
en cada rincón de espacio y llantos de angustia se fritaba.
La locura de cada uno , los hizo decaer,
sonrisas de hielo hoy se crearon,
fingiendo ser alguien mas,
que la lluvia gritaba, que todo esto paso,
por la desesperación de un amor que tarde rompió.