Zillah
Poeta recién llegado
Dios, llévate el
alma de Ofelia
en un carruaje de oro.
No dejes que en
esas aguas monstruosas
la palidez envuelva su piel.
Ver sus lívidos ojos,
es como ver la muerte
reflejarse en el océano.
Soñé con mi horrendo
rostro, cubierto por
placeres hipócritas.
Porque mi mente
está enferma, estoy
casi condenado.
Mis amigos malditos
me esperan; muero
abrazado a mi amado enemigo.
alma de Ofelia
en un carruaje de oro.
No dejes que en
esas aguas monstruosas
la palidez envuelva su piel.
Ver sus lívidos ojos,
es como ver la muerte
reflejarse en el océano.
Soñé con mi horrendo
rostro, cubierto por
placeres hipócritas.
Porque mi mente
está enferma, estoy
casi condenado.
Mis amigos malditos
me esperan; muero
abrazado a mi amado enemigo.