jeanpau
Poeta asiduo al portal
Destrozada el alma ya de tanto encierro,
Cavila el cuerpo ya de tanto ayuno,
“Paz no hallo”, en la pena de mi hierro,
Ni deseos que desaten, la horca de mi yugo.
Viajan las penas noctambulas por el pasillo errante,
Absorbiendo las tristes notas de alambre.
_Para mí, es un andar a tientas.
_Para mí, es un calzar desnudo.
Ni un mendrugo en la trastienda,
Doblega de ansias mis antojos.
Con el pensamiento absoluto de las últimas horas,
Divagan los rencores de sueños perdidos,
Cenizo el tiempo calcinada almohada,
En el aposento de sus gritos.
¡OH! encierro vil tremendo embrollo
Me ciegan los ojos, me caso en las sombras.
Tengo un corazón que sin querer te adora
Tengo con mi yugo, la muerte de mi hierro.
Cavila el cuerpo ya de tanto ayuno,
“Paz no hallo”, en la pena de mi hierro,
Ni deseos que desaten, la horca de mi yugo.
Viajan las penas noctambulas por el pasillo errante,
Absorbiendo las tristes notas de alambre.
_Para mí, es un andar a tientas.
_Para mí, es un calzar desnudo.
Ni un mendrugo en la trastienda,
Doblega de ansias mis antojos.
Con el pensamiento absoluto de las últimas horas,
Divagan los rencores de sueños perdidos,
Cenizo el tiempo calcinada almohada,
En el aposento de sus gritos.
¡OH! encierro vil tremendo embrollo
Me ciegan los ojos, me caso en las sombras.
Tengo un corazón que sin querer te adora
Tengo con mi yugo, la muerte de mi hierro.
Última edición: