Tomasa
Poeta recién llegado
En sus inicios era un nuevo comienzo,
un amanecer del hombre emancipado,
la promesa que la razón cumpliría sin falta;
con el tiempo se convirtió en locomotora,
en fábrica infatigable y en comercio,
un optimismo de crédito e industria por el mundo;
últimamente se asocia con la tecnología,
una inteligencia artificial
que nos cure con su agenda de nuestra humanidad
y logre exaltarnos un día a las estrellas;
al final, sin embargo, con el progreso
suele suceder como con esos regalos
envueltos en papel de colorines que,
una vez abiertos, no tardan demasiado
en ser otra absoluta decepción,
otro juguete roto en manos de la Historia,
la cual no parece estar dispuesta
jamás a escarmentar.
Para muchos es Dios.
un amanecer del hombre emancipado,
la promesa que la razón cumpliría sin falta;
con el tiempo se convirtió en locomotora,
en fábrica infatigable y en comercio,
un optimismo de crédito e industria por el mundo;
últimamente se asocia con la tecnología,
una inteligencia artificial
que nos cure con su agenda de nuestra humanidad
y logre exaltarnos un día a las estrellas;
al final, sin embargo, con el progreso
suele suceder como con esos regalos
envueltos en papel de colorines que,
una vez abiertos, no tardan demasiado
en ser otra absoluta decepción,
otro juguete roto en manos de la Historia,
la cual no parece estar dispuesta
jamás a escarmentar.
Para muchos es Dios.