Igual que un abanico o un flabelo
el árbol de mi casa se despoja
cuando llega el otoño de hoja en hoja
y en su vaivén agitan el pañuelo.
Amarillas se arrastran por el suelo
caducas, gravitando en la congoja,
esperan que otra brisa las recoja
y esparza su follaje en otro cielo.
Las hojas de mi pruno van y vienen
cuando forman hileras se detienen
y trenzan un rosario de una en una
dejando una hojarasca por la acera.
Y de nuevo al llegar la primavera
reflejan su haz las sombras de la luna
el árbol de mi casa se despoja
cuando llega el otoño de hoja en hoja
y en su vaivén agitan el pañuelo.
Amarillas se arrastran por el suelo
caducas, gravitando en la congoja,
esperan que otra brisa las recoja
y esparza su follaje en otro cielo.
Las hojas de mi pruno van y vienen
cuando forman hileras se detienen
y trenzan un rosario de una en una
dejando una hojarasca por la acera.
Y de nuevo al llegar la primavera
reflejan su haz las sombras de la luna
PepeSori
SafeCreative
Enero 2022.
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