nandez
Poeta recién llegado
El Puerto
A veces me quedo sin ella,
con el sol, con el mar,
con la brisa serena
y con las ganas de amar.
Sin ella, son los días,
más calurosos y agobiantes,
y el agua cada vez más fría
aleja los barcos visitantes.
Ella no está hoy,
en el muelle de mis días,
no está en las aves,
ni en el sol del mediodía.
Cuando llego al muelle,
se que ella no estará
pero todas las mañanas
mi mirada busca su mirar.
Al marcharme del muelle
jamás la he visto esperar
pero todas las tardes
mi mirada busca su mirar.
No es mi corazón,
corazón sin el suyo,
ni la espera tan bendita
ni una voz tan susurro,
como las tardeas enteras
las tardes que espero
que la espero a ella
con el alma en el puerto.
A veces me quedo sin ella,
con el sol, con el mar,
con la brisa serena
y con las ganas de amar.
Sin ella, son los días,
más calurosos y agobiantes,
y el agua cada vez más fría
aleja los barcos visitantes.
Ella no está hoy,
en el muelle de mis días,
no está en las aves,
ni en el sol del mediodía.
Cuando llego al muelle,
se que ella no estará
pero todas las mañanas
mi mirada busca su mirar.
Al marcharme del muelle
jamás la he visto esperar
pero todas las tardes
mi mirada busca su mirar.
No es mi corazón,
corazón sin el suyo,
ni la espera tan bendita
ni una voz tan susurro,
como las tardeas enteras
las tardes que espero
que la espero a ella
con el alma en el puerto.