MARIO CUADROS
Intento de poeta
Sí yo soy el que apostó el mundo,
y le he perdido.
Ya no escucho
las súplicas, los lamentos y los gemidos interminables.
Pero soy más humano,
ahora yo suplico, lamento y gimo
por el mundo que me han quitado.
Me he arrebatado yo mismo mi sabiduría, pues yo soy el que apostó el mundo,
y lo perdío todo... !TODO!
los campos donde descanzaba la adoración a mi imagen
y los mares donde hice emerger la vida.
Y no me justifico,
puesto a que me he dado cuenta
el semejante parecido a ustedes,
pues yo soy el que el mundo entero perdió.
No pregunten a quién le pertenece ahora,
pues no lo sé,
solo soy el que apostó al mundo, y lo perdió.
Sí siempre tuve defectos; y peor aún
una pobre deformación de esta perfección innata.
Sí he perdido el mundo apostando,
y es triste muy triste
pero si ganaba... !HAY SI GANABA!
y le he perdido.
Ya no escucho
las súplicas, los lamentos y los gemidos interminables.
Pero soy más humano,
ahora yo suplico, lamento y gimo
por el mundo que me han quitado.
Me he arrebatado yo mismo mi sabiduría, pues yo soy el que apostó el mundo,
y lo perdío todo... !TODO!
los campos donde descanzaba la adoración a mi imagen
y los mares donde hice emerger la vida.
Y no me justifico,
puesto a que me he dado cuenta
el semejante parecido a ustedes,
pues yo soy el que el mundo entero perdió.
No pregunten a quién le pertenece ahora,
pues no lo sé,
solo soy el que apostó al mundo, y lo perdió.
Sí siempre tuve defectos; y peor aún
una pobre deformación de esta perfección innata.
Sí he perdido el mundo apostando,
y es triste muy triste
pero si ganaba... !HAY SI GANABA!