Por quinta vez es un finado.
Por insistir el muy porfiado.
Por quinta vez su corazón quitaron;
no es más que un muerto respirando.
Por entrar en un bosque verde esmeralda,
tapado por un cielo rojo escarlata.
Por caminar descalzo en vidrios quebradizos,
sin preocuparse por hacerse añicos.
Sin importarle que de rojo tiñe lo caminado,
sin importarle morir desangrado.
Me dice que llegará al final,
que el cielo y el bosque besará.
Pero cada vez le cuesta más resucitar
y el premio mayor intentar ganar.
Por insistir el muy porfiado.
Por quinta vez su corazón quitaron;
no es más que un muerto respirando.
Por entrar en un bosque verde esmeralda,
tapado por un cielo rojo escarlata.
Por caminar descalzo en vidrios quebradizos,
sin preocuparse por hacerse añicos.
Sin importarle que de rojo tiñe lo caminado,
sin importarle morir desangrado.
Me dice que llegará al final,
que el cielo y el bosque besará.
Pero cada vez le cuesta más resucitar
y el premio mayor intentar ganar.