Orfelunio
Poeta veterano en el portal
♣
El rabo de estaca
Ni como,
ni bebo,
ni sueño,
ni duermo
en mi cebo.
Y activo
ni vago,
lo hago
despierto,
dormido
Ni vivo,
ni muerto.
El cantar de los pájaros,
el murmullo del agua,
el silbido del viento,
el batirse las ramas.
El tronar de los truenos,
el calor en la espalda;
el chasquido de lluvia,
el croar de la rana.
El ladrido de un perro,
el crujir de la paja
crepito del fuego;
el ululo en el cerro
de la oveja que bala.
El rebuzno del burro,
el mugir de la vaca;
el guiñarse la oreja,
agitarse al escurro;
quitarse las moscas,
el zumbar de la abeja,
con el rabo de estaca.
El llanto de un niño
que aún no nos habla,
y llora en bolillos
naturales que canta,
queriendo el hilillo
por mamar que no mama.
El rabo de estaca
Ni como,
ni bebo,
ni sueño,
ni duermo
en mi cebo.
Y activo
ni vago,
lo hago
despierto,
dormido
Ni vivo,
ni muerto.
El cantar de los pájaros,
el murmullo del agua,
el silbido del viento,
el batirse las ramas.
El tronar de los truenos,
el calor en la espalda;
el chasquido de lluvia,
el croar de la rana.
El ladrido de un perro,
el crujir de la paja
crepito del fuego;
el ululo en el cerro
de la oveja que bala.
El rebuzno del burro,
el mugir de la vaca;
el guiñarse la oreja,
agitarse al escurro;
quitarse las moscas,
el zumbar de la abeja,
con el rabo de estaca.
El llanto de un niño
que aún no nos habla,
y llora en bolillos
naturales que canta,
queriendo el hilillo
por mamar que no mama.