davidul
Poeta asiduo al portal
Donde la energía desvalida,
debilita la estructura de mi latir,
viaja por el candor,
el martillo de noche y plata,
clavando la negra leyenda
tallada profundamente,
la maldita maldición,
del secreto de su mirada.
Donde las catástrofes invaden,
los campos desolado de promesas,
el árido viento enloquecido,
levemente peina
a brisa distraída,
que zarandea la llama,
de una vela muerta y apagada.
En la rosaleda de los suspiros,
brota los eclipses de tristeza,
regando,
la perpetua sequía
de unas venas desagradas,
por el mortal cuchillo,
afilado por lágrimas dormidas,
y desparramadas
en el rastro perdido
de sus suaves pisadas.
debilita la estructura de mi latir,
viaja por el candor,
el martillo de noche y plata,
clavando la negra leyenda
tallada profundamente,
la maldita maldición,
del secreto de su mirada.
Donde las catástrofes invaden,
los campos desolado de promesas,
el árido viento enloquecido,
levemente peina
a brisa distraída,
que zarandea la llama,
de una vela muerta y apagada.
En la rosaleda de los suspiros,
brota los eclipses de tristeza,
regando,
la perpetua sequía
de unas venas desagradas,
por el mortal cuchillo,
afilado por lágrimas dormidas,
y desparramadas
en el rastro perdido
de sus suaves pisadas.