De sombras llenas
de telarañas oscuras,
se nutrió su alma,
alma que rechinaba
entre rincones abiertos,
balcones soleados,
que no mejoraban
la condición de su ser,
la tristeza en sus entrañas.
Ratón escondido,
de penumbras sabedor,
asustado del barullo,
de la alegría exultante,
de miedo, coraza y cárcel
a un mismo tiempo,
su casa construyó.
"¡La vida da tanto pavor!".
¡Es tan difícil manejarse!.
¡Se siente tan inútil
aquél sin apoyo,
sin hombro en que reclinarse,
sin confiar en quien te mira
porque los ojos ya no reflejan
el interior del corazón!".
"¿Dónde fuisteis, mis sueños?".
¿A dónde os exiliaron, esperanzas?".
¡Día y noche son igual;
calco idéntico, jornada tras jornada!",
exclama y mira al cielo
en busca de sus ángeles
que antaño a su lado jugaban,
que antaño su cabeza abrazaban.
de telarañas oscuras,
se nutrió su alma,
alma que rechinaba
entre rincones abiertos,
balcones soleados,
que no mejoraban
la condición de su ser,
la tristeza en sus entrañas.
Ratón escondido,
de penumbras sabedor,
asustado del barullo,
de la alegría exultante,
de miedo, coraza y cárcel
a un mismo tiempo,
su casa construyó.
"¡La vida da tanto pavor!".
¡Es tan difícil manejarse!.
¡Se siente tan inútil
aquél sin apoyo,
sin hombro en que reclinarse,
sin confiar en quien te mira
porque los ojos ya no reflejan
el interior del corazón!".
"¿Dónde fuisteis, mis sueños?".
¿A dónde os exiliaron, esperanzas?".
¡Día y noche son igual;
calco idéntico, jornada tras jornada!",
exclama y mira al cielo
en busca de sus ángeles
que antaño a su lado jugaban,
que antaño su cabeza abrazaban.