adrian 81
Poeta recién llegado
Crujir el líquido en las secas venas ,
que insinúan el lecho de le ebriedad,
desoxidar el engaño del equilibrio,
en reliquias obstinadas a quebrantarse.
Bocanada del humeante desahogo,
imprudente la orden que no cedió,
la muerte tomó el mensaje al instante,
beber y tomar la miseria asesina.
Distante el suave café por las mañanas,
y los titulares en los matutinos,
ahora él se vio envuelto en la noticia,
error mortal matando a dos vecinos.
La noche alberga el recinto del olvido,
cuales melodías continuas no se callan,
aliento de tabaco y alcohol,
lenta idea de morir en el olvido.
Así se marcha por la madrugada,
arruinado se escapa de la realidad,
de buen policia a un mendigo,
recayendo toda su humanidad,
la muerte lo odia por sacarle su lugar.
que insinúan el lecho de le ebriedad,
desoxidar el engaño del equilibrio,
en reliquias obstinadas a quebrantarse.
Bocanada del humeante desahogo,
imprudente la orden que no cedió,
la muerte tomó el mensaje al instante,
beber y tomar la miseria asesina.
Distante el suave café por las mañanas,
y los titulares en los matutinos,
ahora él se vio envuelto en la noticia,
error mortal matando a dos vecinos.
La noche alberga el recinto del olvido,
cuales melodías continuas no se callan,
aliento de tabaco y alcohol,
lenta idea de morir en el olvido.
Así se marcha por la madrugada,
arruinado se escapa de la realidad,
de buen policia a un mendigo,
recayendo toda su humanidad,
la muerte lo odia por sacarle su lugar.
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