Un infinito instante.
Wow... Mucho me gustan los imposibles que la sola poesía convierte en palpables. Esto es imposible, pero ¿qué tal la posibilidad de que el tiempo se detuviera exclusivamente para un ente, un sujeto, una molécula de polvo que seamos... mientras el resto continua su eternidad al galope?
La eternidad fuera... dentro, un solo instante. O al revés, porque ya pierdo la perspectiva. Donde el tiempo sí avanzara, se rozaría la eternidad. Donde el tiempo se detiene pero se pervive contra todo, ese instante retenido simplemente mira desde su burbuja el discurrir de los todos afuera, mientras allí dentro se aproxima a la nada.
El viaje en el tiempo. Creo que había escuchado... y sí, lo había escuchado... que a la velocidad de la luz, a esa velocidad imposible de alcanzar por definición, por la Teoría de la Relatividad de Einstein, el tiempo se detendría. Esto parcialmente se vino abajo con el famoso acelerador de partículas... pero luego reconocieron que existían errores.
En fin... ¿qué tal viajar a la velocidad de la luz y llegar antes que el tiempo, con lo cual el tiempo para quien viaja a tal velocidad se habría detenido...?
Sería tu instante infinito. Un instante detenido y retenido por el actor de ese viaje mientras la eternidad se dispersa fuera.
Seguro que el amor tiende a ser eso. Tal vez, la fórmula de la eterna juventud. El sentimiento desplegado en este poema y su visión ultrahumana, ultramundana y en confabulación con el cosmos me ha gustado. Un poco de morbidez, quizás de tanatoterapia, si se le puede llamar así, para curarnos del miedo a la muerte. Por supuesto, me inventé la palabra, jeje. Pero el amor sobrevive a la muerte, seguro. Lo saben algunos cánidos, e incluso por desgracia en este mismo foro hay una excelente persona que tiene algunas palabras que se elevan sobre las nuestras para dedicar a alguien que se fue. Saludos y abrazos