DARDO GATTI
Poeta adicto al portal
EL REENCUENTRO
El viejo Caballero agonizaba,
presintiendo la muerte ya presente,
callados, cual cortejo diligente
su familia, esperando lo lloraba,
y la Dama ya anciana terminaba,
el final de su vida casi ausente,
al igual que una monja penitente,
a su Dios, su alma rota le entregaba,
¡De pronto!... dos amantes se encontraron,
tan jóvenes y bellos como fueron,
sus códigos secretos repitieron,
en el jardín soñado; se abrazaron,
¡Besémonos entonces!... se dijeron
y juntando sus labios... expiraron.
DARDO GATTI (DICIEMBRE 2009)
El viejo Caballero agonizaba,
presintiendo la muerte ya presente,
callados, cual cortejo diligente
su familia, esperando lo lloraba,
y la Dama ya anciana terminaba,
el final de su vida casi ausente,
al igual que una monja penitente,
a su Dios, su alma rota le entregaba,
¡De pronto!... dos amantes se encontraron,
tan jóvenes y bellos como fueron,
sus códigos secretos repitieron,
en el jardín soñado; se abrazaron,
¡Besémonos entonces!... se dijeron
y juntando sus labios... expiraron.
DARDO GATTI (DICIEMBRE 2009)
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