daniel_0959
Poeta recién llegado
Ceremonia de jóvenes espejos,
Árboles en la mitad noche,
Sollozando a las orillas del final de mi cuerpo
Y mi corazón, el triste arlequín de cristal
Que se llena de sangre como se llena mi mente
De espejos, de jóvenes, de cuerpos.
Son los límites del tiempo
Los que me llevan hacia ti
Y me estrechan a los cantos
Y al silencio que produce mi muerte: una sonrisa.
Son las aves asesinas,
Las flores que invaden de lágrimas
Los días que se estancan
Y las tristes añoranzas del silencio.
Me encuentro frente a ti,
Frente a un espejo, un espejo solamente,
Que me mira y no me habla,
Que me narra silencioso
Los andares de la inocencia,
La desnuda inocencia del joven príncipe.
Un espejo que me habla y no me mira,
Un espejo en medio de la noche,
Que emprende la solemne ceremonia
Que me libra del abismo y me somete
A los placeres de tu cuerpo.
Árboles en la mitad noche,
Sollozando a las orillas del final de mi cuerpo
Y mi corazón, el triste arlequín de cristal
Que se llena de sangre como se llena mi mente
De espejos, de jóvenes, de cuerpos.
Son los límites del tiempo
Los que me llevan hacia ti
Y me estrechan a los cantos
Y al silencio que produce mi muerte: una sonrisa.
Son las aves asesinas,
Las flores que invaden de lágrimas
Los días que se estancan
Y las tristes añoranzas del silencio.
Me encuentro frente a ti,
Frente a un espejo, un espejo solamente,
Que me mira y no me habla,
Que me narra silencioso
Los andares de la inocencia,
La desnuda inocencia del joven príncipe.
Un espejo que me habla y no me mira,
Un espejo en medio de la noche,
Que emprende la solemne ceremonia
Que me libra del abismo y me somete
A los placeres de tu cuerpo.