Kein Williams
Poeta fiel al portal
Todos están dormidos
Yo bajo sin hacer ruido
Y llego hasta el árbol
A buscar mí regalo.
Una caja tiene mi nombre
La miro bien, es enorme
Imagino un gran tanque
Para jugar en el parque.
Hay un bebé sobre el pasto
Él es pobre, no tiene ropa
Cubierto solo por un trapo
Coronado por una aureola.
Y yo me pregunto algo entonces
¿Por qué festejamos en su nombre?
Si lo hacemos por sus cumpleaños
Pero él nunca recibe un regalo.
En esta época hace frío
Pero él está desvestido
Y aunque todos se citan
Veo que nadie lo felicita.
Y me llega una gran tristeza
Pues mañana es noche buena
Pero a la hora de la cena
Nadie lo invita a la mesa.
¿Qué Santa Claus trajo esto
porque me he portado bien?
Y al bebé que está en el cesto
¿Le traerá un juguete también?.
Por dentro siento algo raro
Se me ocurre una gran idea
Tomo el que será mi regalo
Y adelanto la noche buena.
Llega la cena de la noche buena
El reloj marca la hora esperada
Tengo el suéter que tejió la abuela
Aunque son grandes las mangas.
Y notan que falta un regalo
Ven que el que falta es el mío
Papá creen que lo ha robado
Y le digo: Se lo di a un niño.
Extrañado me mira y me dice
¿Por qué hiciste eso hijo mío?
Le digo: Para dar días felices
A quien nada había recibido.
El hijo de la portera
Él no tiene a su papá
Como sufre de cojera
Con nadie quiere jugar.
Es pobre, no tiene juguetes
Y sólo 3 prendas que usar
Por eso creí que con ese
Le daré una felicidad.
Mi padre me mira y llora
Le digo: Ya no llores Papá
Ya es tarde y a esta hora
Yo ya no lo puedo buscar.
No creí que te iba a doler
Que le entregue mi regalo
Pero si quieres iré por él
Si es que hice algo malo.
No hijo, no quiero que se lo pidas
Lloro porque me da gran orgullo
Que con tan pocos años de vida
Tengas un corazón como ninguno.
Lo que hiciste fue maravilloso
Algo que todos deberían hacer
El regalo más grande de todos
Es el espíritu que tienes mi bien.
Es la primer navidad que recuerdo
Cuando ese niño me dijo al oído
El regalo que no he recibido
Dáselo al que tenga menos.
Desde entonces me gané dos amigos
Al hijo de la portera, y al hijo del cielo.
Yo bajo sin hacer ruido
Y llego hasta el árbol
A buscar mí regalo.
Una caja tiene mi nombre
La miro bien, es enorme
Imagino un gran tanque
Para jugar en el parque.
Hay un bebé sobre el pasto
Él es pobre, no tiene ropa
Cubierto solo por un trapo
Coronado por una aureola.
Y yo me pregunto algo entonces
¿Por qué festejamos en su nombre?
Si lo hacemos por sus cumpleaños
Pero él nunca recibe un regalo.
En esta época hace frío
Pero él está desvestido
Y aunque todos se citan
Veo que nadie lo felicita.
Y me llega una gran tristeza
Pues mañana es noche buena
Pero a la hora de la cena
Nadie lo invita a la mesa.
¿Qué Santa Claus trajo esto
porque me he portado bien?
Y al bebé que está en el cesto
¿Le traerá un juguete también?.
Por dentro siento algo raro
Se me ocurre una gran idea
Tomo el que será mi regalo
Y adelanto la noche buena.
Llega la cena de la noche buena
El reloj marca la hora esperada
Tengo el suéter que tejió la abuela
Aunque son grandes las mangas.
Y notan que falta un regalo
Ven que el que falta es el mío
Papá creen que lo ha robado
Y le digo: Se lo di a un niño.
Extrañado me mira y me dice
¿Por qué hiciste eso hijo mío?
Le digo: Para dar días felices
A quien nada había recibido.
El hijo de la portera
Él no tiene a su papá
Como sufre de cojera
Con nadie quiere jugar.
Es pobre, no tiene juguetes
Y sólo 3 prendas que usar
Por eso creí que con ese
Le daré una felicidad.
Mi padre me mira y llora
Le digo: Ya no llores Papá
Ya es tarde y a esta hora
Yo ya no lo puedo buscar.
No creí que te iba a doler
Que le entregue mi regalo
Pero si quieres iré por él
Si es que hice algo malo.
No hijo, no quiero que se lo pidas
Lloro porque me da gran orgullo
Que con tan pocos años de vida
Tengas un corazón como ninguno.
Lo que hiciste fue maravilloso
Algo que todos deberían hacer
El regalo más grande de todos
Es el espíritu que tienes mi bien.
Es la primer navidad que recuerdo
Cuando ese niño me dijo al oído
El regalo que no he recibido
Dáselo al que tenga menos.
Desde entonces me gané dos amigos
Al hijo de la portera, y al hijo del cielo.