val01
Poeta recién llegado
El Regalo
Para: Belén E.
Para entender el regalo hace falta contarte un poco de mi vida con los muñecos/figuras armables de Pokemón.
Hay veces que me acuesto en mi cama y siento que lloran,digo siento porque en realidad no se escucha ningún ruido...y ninguna voz en la habitación. Es como cuando sabes que ha llovido durante toda la noche, quizá no puedas haber visto la lluvia porque probablemente has estado durmiendo; pero al despertar por la mañana, sabes que llovió al ver las gotas de lluvia que se posan sobre pasto,al ver las pistas mojadas o al escuchar como la gente se queja de que anoche su ropa no secó. En fin. Al verlos por las mañanas ,veo que la lluvia pasó, y no me refiero a que realmente lloviera....sino que tengo la completa seguridad que no están felices y han estado llorado toda la noche.
Por qué lloran te preguntarás, y bueno la respuesta es esta: Hace mucho, mucho tiempo… hace más de diez años en realidad, cuando incluso era menor que tú, yo jugaba con ellos. Teníamos batallas Pokemón, charlábamos por horas y reíamos mucho.Y sé que más que extrañarme a mí, extrañan jugar y sacarle una sonrisa a alguien,extrañan ser reales para alguien, extrañan ser necesarios.Por eso lloran.
Recuerdo que gastaba las pocas monedas que tenía en el recreo para comer tanto chizitos hasta que me doliera la panza y terminar pensando que valía la pena hacer eso. Porque era tan excitante para mí en ese entonces el momento inesperado en que el Pokemón salía entre tus dedos , digo salía porque cuando yo intentaba encontrarlo solo conseguía seguir sacando chizitos,entonces cuando sentía que no era un chizito cerraba los ojos y empezaba a decir en voz alta - ¡Que no sea repetida, por favor!- para ya luego abrir los ojos y ver que es repetida.
Pensándolo mejor , creo que lo divertido era eso, cambiar tus cinco figuritas repetidas al chico que le tocó por gracia divina “La Figura” . “Esa Figurita” de las poco comunes, de las que si abres cien chizitos probablemente no salga en ninguno, esa figurita que pensabas que no existía. No entiendo cómo podía terminar convenciendo de que mis cinco figuritas repetidas valen más que “Su figurita” , obvio que no era asi,pero creo que hay veces en las que uno se deja llevar por lo que ve. Simplemente ignoras a la voz desesperada que te grita y explica lo que que realmente miras. Pobre del niño que aceptara el traro, ya que probablemente a quien le cambiara mis cinco figuritas repetidas se comprara un chizito y le saliera mi figurita nuevamente, y seguro se compró otro le volvió a salir.Qué pena, parece que no pensó el por qué él tenía una figurita y yo cinco, realmente creía que yo era tan buena? ;sera una leccion de vida para él, por eso hay que pensar mejor las cosas y ver atentamente.
No te imaginas la cantidad de chipitaps que yo también tenía, ahora ya no me queda ninguno porque se vengaron de mí, pero bueno ése es otro tema.
El tema ahora es que ya no los escucho. Ya no escucho a los muñecos/figuras de Pokemón.Que si bien aún les hablo, ya no me contestan,tal vez sea que estoy muy vieja para escucharlos.Pero cuando me refiero a que estoy muy vieja no quiere decir que sea “madura”, porque... de hecho... no entiendo esa palabra, en mi vida; me refiero a que no paro de soñar despierta la mayor parte del tiempo. Me encanta jugar e imaginar cosas y crear situaciones, que me termino por creer.
Sé que por dentro soy como un niño,pero claro...eso es por dentro nada más, porque ya no lo soy realidad.Ya no es lo mismo .No es igual y no me quiero mentir .
Volviendo a los muñecos, sé que no son la gran cosa, son figuritas de plástico armables que conseguí a cincuenta céntimos en alguna bodega y venían dentro de un chizito. Sin embargo quiero que entiendas que: Lo que intento regalarte, no solo son los muñecos, son también mis recuerdos.
Sé que ellos no serán para ti lo que fueron para mí , nunca intentes hacer eso,porque tú construirás tus propios recuerdos con ellos. Yo los conocí cuando eran nuevos, ahora después de una década tienen más historias que contar y mucho cariño para dar.Y quizá así cuando jueguen juntos recuerdes con ellos cosas, lugares o situaciones que no has pasado ,pero que tienes la certeza de que han ocurrido, porque es igual como cuando llueve de noche.
Para: Belén E.
Para entender el regalo hace falta contarte un poco de mi vida con los muñecos/figuras armables de Pokemón.
Hay veces que me acuesto en mi cama y siento que lloran,digo siento porque en realidad no se escucha ningún ruido...y ninguna voz en la habitación. Es como cuando sabes que ha llovido durante toda la noche, quizá no puedas haber visto la lluvia porque probablemente has estado durmiendo; pero al despertar por la mañana, sabes que llovió al ver las gotas de lluvia que se posan sobre pasto,al ver las pistas mojadas o al escuchar como la gente se queja de que anoche su ropa no secó. En fin. Al verlos por las mañanas ,veo que la lluvia pasó, y no me refiero a que realmente lloviera....sino que tengo la completa seguridad que no están felices y han estado llorado toda la noche.
Por qué lloran te preguntarás, y bueno la respuesta es esta: Hace mucho, mucho tiempo… hace más de diez años en realidad, cuando incluso era menor que tú, yo jugaba con ellos. Teníamos batallas Pokemón, charlábamos por horas y reíamos mucho.Y sé que más que extrañarme a mí, extrañan jugar y sacarle una sonrisa a alguien,extrañan ser reales para alguien, extrañan ser necesarios.Por eso lloran.
Recuerdo que gastaba las pocas monedas que tenía en el recreo para comer tanto chizitos hasta que me doliera la panza y terminar pensando que valía la pena hacer eso. Porque era tan excitante para mí en ese entonces el momento inesperado en que el Pokemón salía entre tus dedos , digo salía porque cuando yo intentaba encontrarlo solo conseguía seguir sacando chizitos,entonces cuando sentía que no era un chizito cerraba los ojos y empezaba a decir en voz alta - ¡Que no sea repetida, por favor!- para ya luego abrir los ojos y ver que es repetida.
Pensándolo mejor , creo que lo divertido era eso, cambiar tus cinco figuritas repetidas al chico que le tocó por gracia divina “La Figura” . “Esa Figurita” de las poco comunes, de las que si abres cien chizitos probablemente no salga en ninguno, esa figurita que pensabas que no existía. No entiendo cómo podía terminar convenciendo de que mis cinco figuritas repetidas valen más que “Su figurita” , obvio que no era asi,pero creo que hay veces en las que uno se deja llevar por lo que ve. Simplemente ignoras a la voz desesperada que te grita y explica lo que que realmente miras. Pobre del niño que aceptara el traro, ya que probablemente a quien le cambiara mis cinco figuritas repetidas se comprara un chizito y le saliera mi figurita nuevamente, y seguro se compró otro le volvió a salir.Qué pena, parece que no pensó el por qué él tenía una figurita y yo cinco, realmente creía que yo era tan buena? ;sera una leccion de vida para él, por eso hay que pensar mejor las cosas y ver atentamente.
No te imaginas la cantidad de chipitaps que yo también tenía, ahora ya no me queda ninguno porque se vengaron de mí, pero bueno ése es otro tema.
El tema ahora es que ya no los escucho. Ya no escucho a los muñecos/figuras de Pokemón.Que si bien aún les hablo, ya no me contestan,tal vez sea que estoy muy vieja para escucharlos.Pero cuando me refiero a que estoy muy vieja no quiere decir que sea “madura”, porque... de hecho... no entiendo esa palabra, en mi vida; me refiero a que no paro de soñar despierta la mayor parte del tiempo. Me encanta jugar e imaginar cosas y crear situaciones, que me termino por creer.
Sé que por dentro soy como un niño,pero claro...eso es por dentro nada más, porque ya no lo soy realidad.Ya no es lo mismo .No es igual y no me quiero mentir .
Volviendo a los muñecos, sé que no son la gran cosa, son figuritas de plástico armables que conseguí a cincuenta céntimos en alguna bodega y venían dentro de un chizito. Sin embargo quiero que entiendas que: Lo que intento regalarte, no solo son los muñecos, son también mis recuerdos.
Sé que ellos no serán para ti lo que fueron para mí , nunca intentes hacer eso,porque tú construirás tus propios recuerdos con ellos. Yo los conocí cuando eran nuevos, ahora después de una década tienen más historias que contar y mucho cariño para dar.Y quizá así cuando jueguen juntos recuerdes con ellos cosas, lugares o situaciones que no has pasado ,pero que tienes la certeza de que han ocurrido, porque es igual como cuando llueve de noche.
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