Por blancas nubes llevada
te alejaste
y mi voz con tu nombre
irse también vi.
En la nada luego
el vacío brillante
donde creciste ideal
e intocable hasta perderte.
Nadie te ha buscado en las estrellas más que yo,
ni tanto hurgado los cielos... tristes cielos, negros.
Pero hoy sentí distinta la luz,
y después de pasarme años
vaciando lagos, buscando tu reflejo,
frente a mi te veo,
más hermosa que nunca,
mirándome como si no fuera yo,
el fantasma que hasta hoy fui.
La tierra comienza a florecer,
mis manos vacilan.
Igual robo la flor...
recuerdo secreto,
del día que nuevamente
nacer te vi.