rcampuzano
Poeta asiduo al portal
El renacer de mi amor por ti ocurrió una noche de verano,
cuando el sopor de la húmeda noche incentivó el desvelo,
sorprendió a los animales nocturnos que vigilan mi encierro,
trajo con una marea de dicha a mi corazón casi muerto.
Con el viento llegó la primicia: me marcho de la ciudad,
como témpano quedé por el dolor de esas esquirlas
que anunciaban la lejanía inminente entre los dos.
Trágico final para una historia de amor
desde siempre imaginada,
por una necedad de humano que se dice ser,
que recapacita en el umbral de su desdicha.
Sólo déjame decirte algo: si te vas de ti no me separo,
todo sacrificaré si a tu lado estaré,
sería tu amante frustrado si de mí te hubieses olvidado,
por eso revivamos este cuento, que las hadas nos han dado.
cuando el sopor de la húmeda noche incentivó el desvelo,
sorprendió a los animales nocturnos que vigilan mi encierro,
trajo con una marea de dicha a mi corazón casi muerto.
Con el viento llegó la primicia: me marcho de la ciudad,
como témpano quedé por el dolor de esas esquirlas
que anunciaban la lejanía inminente entre los dos.
Trágico final para una historia de amor
desde siempre imaginada,
por una necedad de humano que se dice ser,
que recapacita en el umbral de su desdicha.
Sólo déjame decirte algo: si te vas de ti no me separo,
todo sacrificaré si a tu lado estaré,
sería tu amante frustrado si de mí te hubieses olvidado,
por eso revivamos este cuento, que las hadas nos han dado.
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