Alberto Wotton
Poeta recién llegado
El llegó, si
estuvo,si
pero se pierde en el olvido
en una época que no volverá nunca.
Aveces espera a que el día llegue y toque su cara
pero eso nunca pasa y su piel se curte con el frío.
Aveces rompe el silencio con un grito que no produce eco
Las lagrimas nunca brotan de sus ojos que se hinchan
y luchan inútilmente contra el silencio.
Despierta en sueños
sueña que vive
y en vigilia nunca muere porque no se siente vivo.
Las rocas le hacen acertijos que no tienen respuesta
solo las rocas saben que para responderlas no se piensa.
La desesperación lo abraza de repente
y no lo suelta hasta que sangra por su pecho.
La esperanza lo tortura con una vara en las costillas.
El crujir de dientes lo distrae
mientras intenta recordar cuando el fuego aun le picaba el alma
y su espíritu se contraía con el calor.
Intenta mover el tiempo con su aliento
pero no lo consigue.
Su maldad pasada ya no cuenta para nada,
estuvo,si
pero se pierde en el olvido
en una época que no volverá nunca.
Aveces espera a que el día llegue y toque su cara
pero eso nunca pasa y su piel se curte con el frío.
Aveces rompe el silencio con un grito que no produce eco
Las lagrimas nunca brotan de sus ojos que se hinchan
y luchan inútilmente contra el silencio.
Despierta en sueños
sueña que vive
y en vigilia nunca muere porque no se siente vivo.
Las rocas le hacen acertijos que no tienen respuesta
solo las rocas saben que para responderlas no se piensa.
La desesperación lo abraza de repente
y no lo suelta hasta que sangra por su pecho.
La esperanza lo tortura con una vara en las costillas.
El crujir de dientes lo distrae
mientras intenta recordar cuando el fuego aun le picaba el alma
y su espíritu se contraía con el calor.
Intenta mover el tiempo con su aliento
pero no lo consigue.
Su maldad pasada ya no cuenta para nada,