Luis Á. Ruiz Peradejordi
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hay un sueño en su mirada,
un mirar que se pierde,
tal vez en un paisaje de montañas
o en una tierra de prados verdes.
Mirada ilusionada, soñadora,
libre de sombras,
con una sonrisa en la boca
que apenas se esboza.
Placidez en el rostro,
hermosa serenidad.
Un… no sé como…
quizás algo de felicidad.
Fotografía que tengo en mis manos,
en ese color sepia que pinta el tiempo
y bordes ya algo ajados
que le dan un aspecto etéreo.
¿Qué miraban tus pupilas?
¿a qué rincón volaban tus sueños?
¿con qué recuerdos sonreías?
¿quién era de tu corazón dueño?
Volví a poner en la caja
aquel desconocido retrato
que alguien, con amor, guardara
y yo encontré, por casualidad, hace un rato.
un mirar que se pierde,
tal vez en un paisaje de montañas
o en una tierra de prados verdes.
Mirada ilusionada, soñadora,
libre de sombras,
con una sonrisa en la boca
que apenas se esboza.
Placidez en el rostro,
hermosa serenidad.
Un… no sé como…
quizás algo de felicidad.
Fotografía que tengo en mis manos,
en ese color sepia que pinta el tiempo
y bordes ya algo ajados
que le dan un aspecto etéreo.
¿Qué miraban tus pupilas?
¿a qué rincón volaban tus sueños?
¿con qué recuerdos sonreías?
¿quién era de tu corazón dueño?
Volví a poner en la caja
aquel desconocido retrato
que alguien, con amor, guardara
y yo encontré, por casualidad, hace un rato.
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