Enrique Quiroz Castro
Poeta que considera el portal su segunda casa
EL REY GITANO
A una dulce princesa pretendió
un labriego sin tierras, ni palana.
Y una tarde al cruzarse una gitana,
el labriego su mano le tendió.
-Di gitana si es cierto que mañana;
mi princesa, mi amada, tan querida,
como luna vendrá sobre mi vida
a llenarme de amor muy soberana.
La gitana le dijo acomedida:
- Ya no sueñes con quien no va a quererte.
-Seré tuya y yo voy a complacerte
hasta el fin, sin reserva, ni medida.
-¡Tu princesa se encuentra entretenida
con un sapo, lo dice aquí tu mano!.
- No conviene anhelar lo que es en vano.
-¡Yo seré tu princesa hasta la muerte!.
Desde entonces, cambiada ya su suerte,
el labriego ¡se siente un rey gitano!.
ENRIQUE QUIROZ CASTRO
abelenqc@hotmail.com
PIURA-PERÚ
SALUDOS. FELICIDADES
A una dulce princesa pretendió
un labriego sin tierras, ni palana.
Y una tarde al cruzarse una gitana,
el labriego su mano le tendió.
-Di gitana si es cierto que mañana;
mi princesa, mi amada, tan querida,
como luna vendrá sobre mi vida
a llenarme de amor muy soberana.
La gitana le dijo acomedida:
- Ya no sueñes con quien no va a quererte.
-Seré tuya y yo voy a complacerte
hasta el fin, sin reserva, ni medida.
-¡Tu princesa se encuentra entretenida
con un sapo, lo dice aquí tu mano!.
- No conviene anhelar lo que es en vano.
-¡Yo seré tu princesa hasta la muerte!.
Desde entonces, cambiada ya su suerte,
el labriego ¡se siente un rey gitano!.
ENRIQUE QUIROZ CASTRO
abelenqc@hotmail.com
PIURA-PERÚ
SALUDOS. FELICIDADES
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