NARVALVIANNI
Poeta recién llegado
Érase una vez un rey poeta,
cuyo castillo estaba hecho de mar
cuyo reino era los parques y las avenidas de la costa
un rey viajero, extranjero en su corazón
de todos los lugares de todos los momentos.
Aquel rey todo lo tenia;
riquezas amistades, relaciones publicas, poesía
pero también tenia un vacío en su alma
por que habían miles de maneras
de tenerlo todo sin tener nada.
Una noche cualquiera llego a su vida
una muchacha dorada, hermosa como las lilas,
de ojos crepusculares, radiantes como estrellas,
su aptitud celeste, su forma única
hacia parecer la vida del poeta tan efímera
pero pensaba el rey que ella podía ser su reina
de tanto insistir, de tanto querer enamorarla,
consiguió de ella un beso de infinita magia,
entonces tembló la tierra, se sacudieron los mares
florecieron los cielos y fecundo la aurora
pero el amor de aquella muchacha no correspondía.
Así que lucho día a día, noche tras noche
enamorado en las quimeras hermosas,
que pronto se volvieron nostálgicas,
por que veía que no podía tenerla,
a veces quería retenerla, amarrarla a su alma,
pero esto no bastaba nunca
y su desesperanza crecía muy extensa
ofreció tesoros, lugares, todo para ella
pero el rey se equivocaba
solo le daba lo que el quería que viera
aun, aunque su amor fuera todo pureza
y sus intenciones eran tan sanas
faltaba cierta esencia para conquistarla.
Entonces este poderoso ser,
sentía que ya no lo era
por que aunque todas las cosas poseía
esta no era la felicidad sincera
así que dio tiempo al tiempo,
sincera conciencia, sentimiento cristalino,
posesión ingenua,
y así fue feliz durante cierta época,
despertó una mañana con larga tristeza
y se preguntaba
como era posible no poder enamorarla,
que sus ojos de crepúsculo y su divino corazón
no lo mirara de la forma que el esperaba.
El ya no quería nada, nada
solo pensaba a su mujer mágica
a quien notaba que perdía
el rey tan grande
de tanto luchar en vano
se dio cuenta que no podía alcanzarla,
por mas que se esforzaba,
ya se sentía cansado, con angustia
decidió dejarla, abandonarla,
que sea feliz de la manera única
en que solo ella sabia,
era una mujer lo que el palpitaba,
cuya presencia lo elevaba
quizás era que ella no se lo merecía
no por sus riquezas
sino por que ella no miraba mas halla
de su corona, de su trono, de su esencia.
Era ella quien no logro entender
que este hombre
no quería brindarle, ofrecerle solo cosas valiosas
sino su vida entera
toda llena de espigas y de ráfagas eternas
de sinceridad sana y dedicación perpetua,
de versos y paseos por la tierra misma,
de realidad sabia y momentos de alegría,
hasta su ultima hora,
hasta el final de todas las cosas
solo quería que por un momento no mas
mirara y valorara su intención franca
la dejo en su heredad orgullosa
la dejo para que fuera para otro
o que fuera por siempre
para si misma.
Por que entendió el rey
que aunque temblara la tierra al verla
no florecería los bellos jardines en su existencia.
Ahora solo espera este rey
que ella se acuerde de el
en alguna hora cualquiera
y que piense en las cosas buenas
que llegaron cuando el se alejo de todo
por ver su cara una bonita sonrisa
que ella se acuerde que era solo un hombre
el único que en verdad y realmente la quería
pero entonces solo ausencia
algo que paso en un cuento triste
un cuento de hadas, de reyes lejanos
algo que para ella no existirá nunca.
cuyo castillo estaba hecho de mar
cuyo reino era los parques y las avenidas de la costa
un rey viajero, extranjero en su corazón
de todos los lugares de todos los momentos.
Aquel rey todo lo tenia;
riquezas amistades, relaciones publicas, poesía
pero también tenia un vacío en su alma
por que habían miles de maneras
de tenerlo todo sin tener nada.
Una noche cualquiera llego a su vida
una muchacha dorada, hermosa como las lilas,
de ojos crepusculares, radiantes como estrellas,
su aptitud celeste, su forma única
hacia parecer la vida del poeta tan efímera
pero pensaba el rey que ella podía ser su reina
de tanto insistir, de tanto querer enamorarla,
consiguió de ella un beso de infinita magia,
entonces tembló la tierra, se sacudieron los mares
florecieron los cielos y fecundo la aurora
pero el amor de aquella muchacha no correspondía.
Así que lucho día a día, noche tras noche
enamorado en las quimeras hermosas,
que pronto se volvieron nostálgicas,
por que veía que no podía tenerla,
a veces quería retenerla, amarrarla a su alma,
pero esto no bastaba nunca
y su desesperanza crecía muy extensa
ofreció tesoros, lugares, todo para ella
pero el rey se equivocaba
solo le daba lo que el quería que viera
aun, aunque su amor fuera todo pureza
y sus intenciones eran tan sanas
faltaba cierta esencia para conquistarla.
Entonces este poderoso ser,
sentía que ya no lo era
por que aunque todas las cosas poseía
esta no era la felicidad sincera
así que dio tiempo al tiempo,
sincera conciencia, sentimiento cristalino,
posesión ingenua,
y así fue feliz durante cierta época,
despertó una mañana con larga tristeza
y se preguntaba
como era posible no poder enamorarla,
que sus ojos de crepúsculo y su divino corazón
no lo mirara de la forma que el esperaba.
El ya no quería nada, nada
solo pensaba a su mujer mágica
a quien notaba que perdía
el rey tan grande
de tanto luchar en vano
se dio cuenta que no podía alcanzarla,
por mas que se esforzaba,
ya se sentía cansado, con angustia
decidió dejarla, abandonarla,
que sea feliz de la manera única
en que solo ella sabia,
era una mujer lo que el palpitaba,
cuya presencia lo elevaba
quizás era que ella no se lo merecía
no por sus riquezas
sino por que ella no miraba mas halla
de su corona, de su trono, de su esencia.
Era ella quien no logro entender
que este hombre
no quería brindarle, ofrecerle solo cosas valiosas
sino su vida entera
toda llena de espigas y de ráfagas eternas
de sinceridad sana y dedicación perpetua,
de versos y paseos por la tierra misma,
de realidad sabia y momentos de alegría,
hasta su ultima hora,
hasta el final de todas las cosas
solo quería que por un momento no mas
mirara y valorara su intención franca
la dejo en su heredad orgullosa
la dejo para que fuera para otro
o que fuera por siempre
para si misma.
Por que entendió el rey
que aunque temblara la tierra al verla
no florecería los bellos jardines en su existencia.
Ahora solo espera este rey
que ella se acuerde de el
en alguna hora cualquiera
y que piense en las cosas buenas
que llegaron cuando el se alejo de todo
por ver su cara una bonita sonrisa
que ella se acuerde que era solo un hombre
el único que en verdad y realmente la quería
pero entonces solo ausencia
algo que paso en un cuento triste
un cuento de hadas, de reyes lejanos
algo que para ella no existirá nunca.
DEL REY SIMIO PARA MARYSOL
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