Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Fuiste la parte perfecta de mi anatomía,
el crucero de lujo de este barrio chino,
las luces de la Torre Eiffel que te ama todavía,
fuiste el beso ideal que me hizo lucir fino.
La margarita que me emborrachaba de pura alegría,
la abadesa de esta abadía de deseo y lujuria,
la carcajada flotante en mi melancolía,
la razón destacada dentro de mi euforia.
Echo de menos los siglos de amarnos en soledad,
las noches en que me besabas sin ningún motivo,
fuiste el colágeno exacto para mi edad
y el roce de los dioses para sentirme vivo.
Espero verte algún otro día siguiendo eternos,
quisiera decirte tantas cosas que me dejaste,
en este punto salvaste a todos mis infiernos
y ni un solo gracias, quisiste quedarte.
El polvo de estrellas de esta Vía Láctea
que acumula hoyos negros desde que te fuiste,
la diosa Atenea en una foto instantánea
con la piel de lujo en que me derretiste.
el crucero de lujo de este barrio chino,
las luces de la Torre Eiffel que te ama todavía,
fuiste el beso ideal que me hizo lucir fino.
La margarita que me emborrachaba de pura alegría,
la abadesa de esta abadía de deseo y lujuria,
la carcajada flotante en mi melancolía,
la razón destacada dentro de mi euforia.
Echo de menos los siglos de amarnos en soledad,
las noches en que me besabas sin ningún motivo,
fuiste el colágeno exacto para mi edad
y el roce de los dioses para sentirme vivo.
Espero verte algún otro día siguiendo eternos,
quisiera decirte tantas cosas que me dejaste,
en este punto salvaste a todos mis infiernos
y ni un solo gracias, quisiste quedarte.
El polvo de estrellas de esta Vía Láctea
que acumula hoyos negros desde que te fuiste,
la diosa Atenea en una foto instantánea
con la piel de lujo en que me derretiste.