William Jara A.
Poeta recién llegado
Te veo rondar muy seguido por aquí!,
parece que estamos ligados por alguna razón.
La muerte danza frívolamente mientras acaricia mi cuello,
y debido a la presión de sus feroces garras,
se nubla mi visión y decido alzar al cielo
una entrecortada plegaria desesperada.
Me hace falta el respiro,
y la desesperación desordena mis ideas,
su largas uñas desgarran mi cuello,
y la sangre baña mi cuerpo,
mientras el chacal goza su cometido.
Suplicio el que atravieso,
cánticos de requiem a viva voz,
la atmósfera se enciende,
la obscuridad se expande.
Gritos y lamentos,
mi alma congelada se derrite
por el calor, empiezo a flaquear,
a acoplarme al lugar.
Te he visto rondar muy seguido por aquí!,
parece que estamos ligados por alguna razón,
y sin piedad, anticipas mi final,
extingues mi existencia, no viviré más.
parece que estamos ligados por alguna razón.
La muerte danza frívolamente mientras acaricia mi cuello,
y debido a la presión de sus feroces garras,
se nubla mi visión y decido alzar al cielo
una entrecortada plegaria desesperada.
Me hace falta el respiro,
y la desesperación desordena mis ideas,
su largas uñas desgarran mi cuello,
y la sangre baña mi cuerpo,
mientras el chacal goza su cometido.
Suplicio el que atravieso,
cánticos de requiem a viva voz,
la atmósfera se enciende,
la obscuridad se expande.
Gritos y lamentos,
mi alma congelada se derrite
por el calor, empiezo a flaquear,
a acoplarme al lugar.
Te he visto rondar muy seguido por aquí!,
parece que estamos ligados por alguna razón,
y sin piedad, anticipas mi final,
extingues mi existencia, no viviré más.
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