Nano Guzman
Poeta recién llegado
Te dedico este rosal
plantado por las manos de tu olvido
regado con las lágrimas del sufrido
que tanto te pudo amar.
Se alimentaron del rojo de mis venas
las flores del jardín, siendo ajenas
al dolor; quisiste jugar
con mi risa y sus pétalos de carmín
rompiendo cada verso, cada sentir
con tu mano fatal.
Inconsciente o demente, ágil y ausente
siempre quemando la carne, latente
tu deseo en cada final.
Rompes el corazón en mil piezas
coleccionas derrotas como victorias,
leños para quemar.
Te dedico este rosal!
Nacido de un dolor por tu amor,
crecido por regar con el dolor.
No te puedes callar
tantas victorias te llevaran a la derrota
y sin consuelo ni velo te dejara rota
el alma por no amar.
Te dedico este rosal
te merezco la soledad, te reglo
el dolor que me diste, acéptalo
como el último a ganar
plantado por las manos de tu olvido
regado con las lágrimas del sufrido
que tanto te pudo amar.
Se alimentaron del rojo de mis venas
las flores del jardín, siendo ajenas
al dolor; quisiste jugar
con mi risa y sus pétalos de carmín
rompiendo cada verso, cada sentir
con tu mano fatal.
Inconsciente o demente, ágil y ausente
siempre quemando la carne, latente
tu deseo en cada final.
Rompes el corazón en mil piezas
coleccionas derrotas como victorias,
leños para quemar.
Te dedico este rosal!
Nacido de un dolor por tu amor,
crecido por regar con el dolor.
No te puedes callar
tantas victorias te llevaran a la derrota
y sin consuelo ni velo te dejara rota
el alma por no amar.
Te dedico este rosal
te merezco la soledad, te reglo
el dolor que me diste, acéptalo
como el último a ganar