lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
El sauce lloraba lágrimas de alegría
en las riberas de mis sueños,
retazos del estío en mi memoria,
espumas blancas de mi anhelo.
A sus orillas, en plisadas piedras,
blanqueaba mi alma,
y mis enaguas, y mi risa adolescente,
y el sauce, me sonreía.
Mis pasos me llevan, ahora,
a la sombra de aquel sauce,
a sentarme en sus raíces,
y a beber sus humedades
nutriendo mis recuerdos.