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Fábula moral . El señorito . Un reloj de pared, bien protegido, resguardado, mimado y consentido; un esbelto patán, del todo idiota de su fiel segundero hizo chacota. Qué difícil parece de entender este inútil y lento proceder de seguir y seguir con tu tarea, ¿puedes acaso hacerte tú la idea? Suda suda, trabaja miserable que mi vida es tranquila y confortable. Siguió con su labor el segundero y dijo, mi labor es lo primero. Decid, como un reloj de moral baja, puede regocijarse en el obrero cuando él, ni se mueve ni trabaja.
Fábula moral Ver el archivos adjunto 57960 . El señorito . Un reloj de pared, bien protegido, resguardado, mimado y consentido; un esbelto patán, del todo idiota de su fiel segundero hizo chacota. Qué difícil parece de entender este inútil y lento proceder de seguir y seguir con tu tarea, ¿puedes acaso hacerte tú la idea? Suda suda, trabaja miserable que mi vida es tranquila y confortable. Siguió con su labor el segundero y dijo, mi labor es lo primero. Decid, como un reloj de moral baja, puede regocijarse en el obrero cuando él, ni se mueve ni trabaja.
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