Juan Oriental
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hoy, verdugo mi despecho,
decapitó a tu rosal tres de sus cabezas.
Tres rosas. Que luego, dispuse sereno
en bruñida vasija; y procedí a beberme
su sangrado... luminoso reflejo.
‘Una rosa por nuestro encuentro,
otra por nuestro malogrado amor, y otra,
¡por tu abandono!’ -Me dije ya ebrio-.
Tu rosal, seguirá dando melancólicas rosas
a mi soledad, y yo... bebiendo.
...
decapitó a tu rosal tres de sus cabezas.
Tres rosas. Que luego, dispuse sereno
en bruñida vasija; y procedí a beberme
su sangrado... luminoso reflejo.
‘Una rosa por nuestro encuentro,
otra por nuestro malogrado amor, y otra,
¡por tu abandono!’ -Me dije ya ebrio-.
Tu rosal, seguirá dando melancólicas rosas
a mi soledad, y yo... bebiendo.
...