Rubén Sada
Poeta asiduo al portal
En 1982 Argentina libró una guerra contra la Gran Bretaña por las dos Islas Malvinas, en el Atlántico Sud. Durante los 74 días de la guerra murieron en combate 649 argentinos. Luego de terminada y en los años subsiguientes, se suicidaron muchos compatriotas ex-combatientes, más de los que murieron en la guerra propiamente, como un efecto colateral de la misma, además de los muchos que quedaron incapacitados y discapacitados de por vida.
Tres décadas después, un cajero de un banco provincial de la Patagonia compra el equivalente a más de 7 Islas Malvinas en tierras y propiedades, pagando con el dinero robado a la gente por un gobierno Korrupto de ideología marxista y sin disparar ni un solo tiro. Hoy está en libertad riéndose de todos por gozar la impunidad del poder político y la desidia de los jueces, pero paradójicamente, nadie habla del caso y hasta la prensa hace la vista gorda mirando para otro lado ante este latrocinio descomunal, que, por muchísimo menos kilómetros cuadrados, le costó a Argentina más de 1500 vidas humanas. El poeta es la voz de los que no tienen voz, y su obligación es denunciar estas atrocidades "legales" aunque "el pueblo" las calle y mire para otro lado.
EL SILENCIO DE LA PAMPA
robándome poesía,
es un fuego mi osadía,
¡tizna en papel lo que capto!
Es que aún me encuentro apto
y no he caído en la trampa
de ser cómplice ante el hampa
con cobardía y mutismo,
y salgo del negro abismo
del silencio, amada pampa.
Pampa, otrora tierra sacra
que hoy pierdes soberanía
porque bien pago está usía, ([1])
“untado” ([2]) por esta lacra.
Cada cual cuida su chacra
y es un pecado el bochinche,
matarán a quien relinche
o a quien grite la denuncia,
mientras la historia pronuncia
la maldición de Malinche. ([3])
¡Qué castigo has de llevar,
llanura nuestra, magnífica,
que siendo harto prolífica
ante el hambre has de callar!
¡Qué escarmiento es silenciar
tanto robo y menosprecio,
tanta injusticia y desprecio
hacia tu heredad sagrada,
que ha sido vituperada
por el codicioso y necio!
Por dos pesos te han vendido
mancillando la bandera,
la avaricia es lo que impera,
¡la corrupción ha vencido!
Hasta el juez está excluido,
su dictamen te desmedra,
corriendo mojón y piedra,
y la ley, alambre y poste
ríndense ante el capitoste ([4])
que atemoriza y arredra.
¡Me tildaron de oligarca
esos que han prostituido
tus tierras con el aullido
miserable de la parca!
Seré todo, menos garca ([5])
como lo es la elite enferma
de codicia que no merma
y ojalá que el latrocinio ([6])
tenga “extinción de dominio” ([7])
nutriendo tu tierra yerma.
¡Cómo duele tanto engaño!
¡Cuánto lastima este ultraje!
Han diezmado sin ambages
doce y más prósperos años.
Sus robos de gran tamaño
saqueándote de a millones,
criaron viles ricachones
y si “la corrupción mata”,
son “homicidas por plata”
"votados" en elecciones.
Hoy de luto, pampa, estás,
en un sepulcral sigilo,
y en mi creencia vacilo
que de ese luto saldrás.
Con gloria nos cantarás,
con alimento y consuelo,
porque ellos, a nivel suelo,
con desparpajo que aterra,
habrán comprado tu tierra
pero no pueden el cielo.
Estancias, botín preciado
por el pirata foráneo,
¡cuánta codicia en su cráneo
que (para hurtarte) ha pagado!
El inicuo, ante el estrado,
su mendaz rúbrica estampa,
regalando suelo y zampa ([8])
en latrocinio feroz,
mientras su cosecha atroz
pone en silencio a la pampa.
Quisiera que finalice
este silencio canalla,
que por la plata se calla,
miente, engaña y se desdice.
Que la verdad garantice
al fiscal y juez que imputa,
reparación absoluta
penando a la corrupción…
¡Lo robado a la nación
es un silencio que enluta!
Rubén Sada. 2/06/2016
[1]) Usía. Síncopa de “vuestra señoría”, referido a la forma de dirigirse a un juez.
[2]) Untar. (coloquial) Comprar a una persona con regalos o dinero. Sobornar.
[3]) Maldición de Malinche. Expresa la renuncia secular de los pueblos latinoamericanos por la herencia propia y la aceptación a ojos cerrados de todo aquello que venga de afuera. Actualmente se refiere a la entrega de lo propio a los extranjeros y a la incapacidad de valorar lo nacional.
[4]) Capitoste. Persona con mucha influencia, poder y mando (nombre usado como despectivo). La forma catalana «capitost» viene de la expresión latina «caput hostis» ‘cabeza de la hueste’.(RAE).
[5]) Garca. adj. Arg. Dícese de la persona sin escrúpulos a la hora de engañar, estafar o chantajear.
[6]) Latrocinio. Hurto o fraude, especialmente el que se comete contra bienes públicos.
[7]) La “Ley de extinción de dominio” e imprescriptibilidad de los delitos de corrupción, que está en discusión en el Congreso Nacional, apunta a recuperar para el Estado las propiedades de las personas o empresas que las compraron con dinero ilícito o producto de actos de corrupción y peculado.
[8]) Zampa. Pasto autóctono de la Patagonia argentina.
© Rubén Sada. 2/06/2016.
Tres décadas después, un cajero de un banco provincial de la Patagonia compra el equivalente a más de 7 Islas Malvinas en tierras y propiedades, pagando con el dinero robado a la gente por un gobierno Korrupto de ideología marxista y sin disparar ni un solo tiro. Hoy está en libertad riéndose de todos por gozar la impunidad del poder político y la desidia de los jueces, pero paradójicamente, nadie habla del caso y hasta la prensa hace la vista gorda mirando para otro lado ante este latrocinio descomunal, que, por muchísimo menos kilómetros cuadrados, le costó a Argentina más de 1500 vidas humanas. El poeta es la voz de los que no tienen voz, y su obligación es denunciar estas atrocidades "legales" aunque "el pueblo" las calle y mire para otro lado.
EL SILENCIO DE LA PAMPA
"El mundo no será destruido por aquellos que hacen el mal,
sino por aquellos que se quedan mirándolos sin hacer nada".
(Albert Einstein).
Cuando me visita el raptosino por aquellos que se quedan mirándolos sin hacer nada".
(Albert Einstein).
robándome poesía,
es un fuego mi osadía,
¡tizna en papel lo que capto!
Es que aún me encuentro apto
y no he caído en la trampa
de ser cómplice ante el hampa
con cobardía y mutismo,
y salgo del negro abismo
del silencio, amada pampa.
Pampa, otrora tierra sacra
que hoy pierdes soberanía
porque bien pago está usía, ([1])
“untado” ([2]) por esta lacra.
Cada cual cuida su chacra
y es un pecado el bochinche,
matarán a quien relinche
o a quien grite la denuncia,
mientras la historia pronuncia
la maldición de Malinche. ([3])
¡Qué castigo has de llevar,
llanura nuestra, magnífica,
que siendo harto prolífica
ante el hambre has de callar!
¡Qué escarmiento es silenciar
tanto robo y menosprecio,
tanta injusticia y desprecio
hacia tu heredad sagrada,
que ha sido vituperada
por el codicioso y necio!
Por dos pesos te han vendido
mancillando la bandera,
la avaricia es lo que impera,
¡la corrupción ha vencido!
Hasta el juez está excluido,
su dictamen te desmedra,
corriendo mojón y piedra,
y la ley, alambre y poste
ríndense ante el capitoste ([4])
que atemoriza y arredra.
¡Me tildaron de oligarca
esos que han prostituido
tus tierras con el aullido
miserable de la parca!
Seré todo, menos garca ([5])
como lo es la elite enferma
de codicia que no merma
y ojalá que el latrocinio ([6])
tenga “extinción de dominio” ([7])
nutriendo tu tierra yerma.
¡Cómo duele tanto engaño!
¡Cuánto lastima este ultraje!
Han diezmado sin ambages
doce y más prósperos años.
Sus robos de gran tamaño
saqueándote de a millones,
criaron viles ricachones
y si “la corrupción mata”,
son “homicidas por plata”
"votados" en elecciones.
Hoy de luto, pampa, estás,
en un sepulcral sigilo,
y en mi creencia vacilo
que de ese luto saldrás.
Con gloria nos cantarás,
con alimento y consuelo,
porque ellos, a nivel suelo,
con desparpajo que aterra,
habrán comprado tu tierra
pero no pueden el cielo.
Estancias, botín preciado
por el pirata foráneo,
¡cuánta codicia en su cráneo
que (para hurtarte) ha pagado!
El inicuo, ante el estrado,
su mendaz rúbrica estampa,
regalando suelo y zampa ([8])
en latrocinio feroz,
mientras su cosecha atroz
pone en silencio a la pampa.
Quisiera que finalice
este silencio canalla,
que por la plata se calla,
miente, engaña y se desdice.
Que la verdad garantice
al fiscal y juez que imputa,
reparación absoluta
penando a la corrupción…
¡Lo robado a la nación
es un silencio que enluta!
Rubén Sada. 2/06/2016
[1]) Usía. Síncopa de “vuestra señoría”, referido a la forma de dirigirse a un juez.
[2]) Untar. (coloquial) Comprar a una persona con regalos o dinero. Sobornar.
[3]) Maldición de Malinche. Expresa la renuncia secular de los pueblos latinoamericanos por la herencia propia y la aceptación a ojos cerrados de todo aquello que venga de afuera. Actualmente se refiere a la entrega de lo propio a los extranjeros y a la incapacidad de valorar lo nacional.
[4]) Capitoste. Persona con mucha influencia, poder y mando (nombre usado como despectivo). La forma catalana «capitost» viene de la expresión latina «caput hostis» ‘cabeza de la hueste’.(RAE).
[5]) Garca. adj. Arg. Dícese de la persona sin escrúpulos a la hora de engañar, estafar o chantajear.
[6]) Latrocinio. Hurto o fraude, especialmente el que se comete contra bienes públicos.
[7]) La “Ley de extinción de dominio” e imprescriptibilidad de los delitos de corrupción, que está en discusión en el Congreso Nacional, apunta a recuperar para el Estado las propiedades de las personas o empresas que las compraron con dinero ilícito o producto de actos de corrupción y peculado.
[8]) Zampa. Pasto autóctono de la Patagonia argentina.
© Rubén Sada. 2/06/2016.
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