jesse salas
Poeta que considera el portal su segunda casa
El silencio de los Dos
En mis ojos penetrado se humedece el fantasma
de Mi viejo amor. La Rosa virgen de tantos
besos inspirados al canto de nuestros
enamorados labios.Tu boca sedienta de tantos
deseos por besar la mía. En el rocío de nuestras
locas pasiones haciendo ruborizar al aire que se
llena con el sonido de nuestros besos. Te recuerdo
a..través de la seda que acaricia tu piel rozando
cada curva de tu cuerpo ,y percibo el perfume de tus
poros, Cuando las horas nuestras fueron un atardecer
mirando al sol, reposado sobre su almohada de sueños.
atrapando al tiempo con nuestras manos bajo un
viejo algarrobo. Ahora mi pluma escribe de aquel que
sentado sobre una roca mirando al mar se sonríe al
charlar con el silencio de los dos.
Jesse Salas
En mis ojos penetrado se humedece el fantasma
de Mi viejo amor. La Rosa virgen de tantos
besos inspirados al canto de nuestros
enamorados labios.Tu boca sedienta de tantos
deseos por besar la mía. En el rocío de nuestras
locas pasiones haciendo ruborizar al aire que se
llena con el sonido de nuestros besos. Te recuerdo
a..través de la seda que acaricia tu piel rozando
cada curva de tu cuerpo ,y percibo el perfume de tus
poros, Cuando las horas nuestras fueron un atardecer
mirando al sol, reposado sobre su almohada de sueños.
atrapando al tiempo con nuestras manos bajo un
viejo algarrobo. Ahora mi pluma escribe de aquel que
sentado sobre una roca mirando al mar se sonríe al
charlar con el silencio de los dos.
Jesse Salas
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