Escucha... el silencio del otero
acariciado por viento Norte.
Brinda nueva sangre al tintero
que recobra orgullo y porte.
Mira... Sangre de los Macabeos
floreciendo pese al frío.
Venciendo los parcos titubeos
y aferrándose con brío.
Siente... el bramido de la tierra
que se agita e inquieta
ante la guadaña y la sierra
que dispersa y aprieta.
Afina tus sentidos
en honor a la existencia.
Por los venideros, por los idos...
Vive, ¡Haz acto de presencia!
Despierta tus inquietudes
así como las quimeras.
Clama por las multitudes
por las últimas y las primeras.
Nada esta escrito... aún.
acariciado por viento Norte.
Brinda nueva sangre al tintero
que recobra orgullo y porte.
Mira... Sangre de los Macabeos
floreciendo pese al frío.
Venciendo los parcos titubeos
y aferrándose con brío.
Siente... el bramido de la tierra
que se agita e inquieta
ante la guadaña y la sierra
que dispersa y aprieta.
Afina tus sentidos
en honor a la existencia.
Por los venideros, por los idos...
Vive, ¡Haz acto de presencia!
Despierta tus inquietudes
así como las quimeras.
Clama por las multitudes
por las últimas y las primeras.
©®Todos los derechos reservados bajo el nombre de Jorge de Córdoba, Barak ben Asís, Cesarfco.cd[FONT="]∴
Nada esta escrito... aún.
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