SABINA
Poeta recién llegado
para tí, querida amiga.
donde quiera que estes
donde quiera que estes
El silencio no existe.
Aun escucho mis latidos
Y mi respiración desafiante.
Escucho tu voz y no hablas.
Escucho tu sístole sin diástole.
tus pasos sigilosos,
tu sonrisa silente.
El silencio no existe.
Aun escucho la sangre
correr por mis venas.
Te escucho cantar
sin mover tus labios ya secos.
Tus parpados, abrir y cerrar lentos.
Sí, aun te escucho
Y ya no existes,
Igual que el silencio.