El Sombrerero Loco
Poeta recién llegado
Que absurdos que fueron los besos
que no nos dimos, que imaginamos.
Y como de a poco se fue perdiendo
la vaga ilusión de tu mano en mi mano.
Que triste haberte esperado tanto
creyendo que tú también esperabas.
Y que ingenuos mis desvelos.
creyendo que también te desvelabas.
Sin darnos cuenta y por miedo,
fuimos dejando atrás los pedazos,
de aquella felicidad imposible,
de pertenecerle a tus brazos.
Y ahora solo los recuerdos,
el silencio mío y tuyo,
y esta rabia maldita,
de que nos ganó el orgullo.
¡Pero que absurdos que fueron los besos,
que no nos dimos, que inventamos!
Y ahora nos pusimos viejos,
no vivimos y lloramos.
que no nos dimos, que imaginamos.
Y como de a poco se fue perdiendo
la vaga ilusión de tu mano en mi mano.
Que triste haberte esperado tanto
creyendo que tú también esperabas.
Y que ingenuos mis desvelos.
creyendo que también te desvelabas.
Sin darnos cuenta y por miedo,
fuimos dejando atrás los pedazos,
de aquella felicidad imposible,
de pertenecerle a tus brazos.
Y ahora solo los recuerdos,
el silencio mío y tuyo,
y esta rabia maldita,
de que nos ganó el orgullo.
¡Pero que absurdos que fueron los besos,
que no nos dimos, que inventamos!
Y ahora nos pusimos viejos,
no vivimos y lloramos.