guillermo rasta
Poeta fiel al portal
Aún recuerdo aquellos tiempos
en que andaba sumergido en la oscuridad infinita
y fue tu voz la que me guió por el mar de la intolerancia
y la ceguera terrenal,
pero no fue hasta ver tus tan deseados labios y perfectos ojos,
cuando me di cuenta que quería caminar a tu lado,
impaciente yo pues nunca el amor había encontrado,
es por eso que me encontraba perdido hoy de ti...
Yo que te busqué entre mas de ters mil millones de mujeres,
hoy no puedo ver tu luz ni tu aura,
no puedo ver el recorrido de tu camino,
pues será que te haz vuelto cosa invisible,
o será que el destino no era para los dos, no andaba tan positivo...
Te dejé un mensaje,
te deje mil poemas,
te quise dejar de pensar,
pero no podía,
estabas en mi cabeza todos los días
y es que te pusiste en un plan de querer ser interesante,
pero hasta Dios nos mando unas palabras,
y tú? ninguna seña rara...
Aquellos ojos tuyos golpearon mi imaginación,
no podía hacer mucho,
solo escribir para crear un nuevo poemario
pues ya con tu sola presencia me había quedado anonadado
y podía imaginar una dimensión distinta a esta donde existe la hipocresía,
naranja toda distinta y muy ácida de marquesina,
contemplación absoluta del misterio universal,
dejame ver esa solución divina
o tan solo crea para mi una gran mentira...
Kilómetros recorreré para llegar a aquellas praderas de paz,
aquellas del olimpo y demás esferas sin parecido igual,
recordaré los tiempos donde debí jugar y los otros donde debí amar,
extrañaré aquellas palabras desde el más allá
meditaré tan profundo
que pareceré morir,
morir de tu dimensión,
pues tanto había escrito solo por tu tono de voz,
y tú sin respuesta...
estaba muy clara,
muy clara,
aquella que conmigo no querías nada!
en que andaba sumergido en la oscuridad infinita
y fue tu voz la que me guió por el mar de la intolerancia
y la ceguera terrenal,
pero no fue hasta ver tus tan deseados labios y perfectos ojos,
cuando me di cuenta que quería caminar a tu lado,
impaciente yo pues nunca el amor había encontrado,
es por eso que me encontraba perdido hoy de ti...
Yo que te busqué entre mas de ters mil millones de mujeres,
hoy no puedo ver tu luz ni tu aura,
no puedo ver el recorrido de tu camino,
pues será que te haz vuelto cosa invisible,
o será que el destino no era para los dos, no andaba tan positivo...
Te dejé un mensaje,
te deje mil poemas,
te quise dejar de pensar,
pero no podía,
estabas en mi cabeza todos los días
y es que te pusiste en un plan de querer ser interesante,
pero hasta Dios nos mando unas palabras,
y tú? ninguna seña rara...
Aquellos ojos tuyos golpearon mi imaginación,
no podía hacer mucho,
solo escribir para crear un nuevo poemario
pues ya con tu sola presencia me había quedado anonadado
y podía imaginar una dimensión distinta a esta donde existe la hipocresía,
naranja toda distinta y muy ácida de marquesina,
contemplación absoluta del misterio universal,
dejame ver esa solución divina
o tan solo crea para mi una gran mentira...
Kilómetros recorreré para llegar a aquellas praderas de paz,
aquellas del olimpo y demás esferas sin parecido igual,
recordaré los tiempos donde debí jugar y los otros donde debí amar,
extrañaré aquellas palabras desde el más allá
meditaré tan profundo
que pareceré morir,
morir de tu dimensión,
pues tanto había escrito solo por tu tono de voz,
y tú sin respuesta...
estaba muy clara,
muy clara,
aquella que conmigo no querías nada!