laureano
Poeta que considera el portal su segunda casa
El sol afilaba sus rayos
Un día radiante el sol tostaba y cantaba desde un cielo azul mientras el pájaro reía con sus alas y su hermosura marrón bajo la luz de ese sol, entre las escaleras del aire, por las enredaderas del aire Las embellecía con su sonido.
Eran las 7 de la mañana el sol afilaba sus rayos con las ramas de un árbol que crecía con sus manos de hojas cuando un viento brotaba, silbaba y peinaba su cuerpo.
Un día radiante el sol tostaba y cantaba desde un cielo azul mientras el pájaro reía con sus alas y su hermosura marrón bajo la luz de ese sol, entre las escaleras del aire, por las enredaderas del aire Las embellecía con su sonido.
Eran las 7 de la mañana el sol afilaba sus rayos con las ramas de un árbol que crecía con sus manos de hojas cuando un viento brotaba, silbaba y peinaba su cuerpo.