veronica Giampietro
Poeta recién llegado
Lo desconocido tocó el umbral de aquello incierto
para explorar el afuera
inocentes , débiles.
Y vimos su rostro tan radiante
como pleno sol de primavera.
Y llegamos al umbral tan ilusos,
sin saber su nombre, su pasado.
Sus labios nos besaron la frente la primera vez.
y su abrazo fue tan desesperado
como quién dice para nunca perderlos
Nos pusieron sobre tu pecho
y aferrándote desesperadamente
nos pusiste sobre tu seno
que fue fuente
de alimento para nuestras vidas.
Y nos mecías cuando nuestros llantos
descontrolados rompían el silencio
sin saber porqué.
Nos pusiste un nombre
Y nosotros respondíamos a él.
Nos cantaste muchas canciones
para dormir sin romper el sueño
nos dibujaste en el cielo un corazón
que nos amó para siempre
Tu calor, es el refugio para nuestras almas.
Tu amor, es quién nos ayuda a perdonar.
Tu sonrisa la esperanza que hoy tenemos.
Eres el sol de nuestros días
nuestro norte, que nos guía
encauzándonos a un hermoso destino.
Ya somos grandes
Pero aún nos orientas y nos indicas el camino
para explorar el afuera
inocentes , débiles.
Y vimos su rostro tan radiante
como pleno sol de primavera.
Y llegamos al umbral tan ilusos,
sin saber su nombre, su pasado.
Sus labios nos besaron la frente la primera vez.
y su abrazo fue tan desesperado
como quién dice para nunca perderlos
Nos pusieron sobre tu pecho
y aferrándote desesperadamente
nos pusiste sobre tu seno
que fue fuente
de alimento para nuestras vidas.
Y nos mecías cuando nuestros llantos
descontrolados rompían el silencio
sin saber porqué.
Nos pusiste un nombre
Y nosotros respondíamos a él.
Nos cantaste muchas canciones
para dormir sin romper el sueño
nos dibujaste en el cielo un corazón
que nos amó para siempre
Tu calor, es el refugio para nuestras almas.
Tu amor, es quién nos ayuda a perdonar.
Tu sonrisa la esperanza que hoy tenemos.
Eres el sol de nuestros días
nuestro norte, que nos guía
encauzándonos a un hermoso destino.
Ya somos grandes
Pero aún nos orientas y nos indicas el camino
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