Arnaldo
Poeta recién llegado
Y un día soñé alocado,
yo en el suelo y tu a mi lado.
En silencio y contemplando
al horizonte tan callado.
Un cometa surcó los cielos
y tus deseos trenzó los míos.
Suspirando tus anhelos
fueron pedidos del pasado
Sin embargo y a contratiempo
nuestros sueños entregados,
de cruzar la vida juntos
fue el deseo atiborrado.
Feliz la luna allá en lo alto
que encandila nuestros pasos.
Iluminando los caminos
para que no andemos separados.
Más abajo veo al río
y las orillas atropellando.
Con su fuerza que va limpiando
todo rastro de aquel pasado.
Solo el viento será testigo
del loco fuego acariciado.
Sentir dos latidos en uno,
como este sueño anestesiado.
yo en el suelo y tu a mi lado.
En silencio y contemplando
al horizonte tan callado.
Un cometa surcó los cielos
y tus deseos trenzó los míos.
Suspirando tus anhelos
fueron pedidos del pasado
Sin embargo y a contratiempo
nuestros sueños entregados,
de cruzar la vida juntos
fue el deseo atiborrado.
Feliz la luna allá en lo alto
que encandila nuestros pasos.
Iluminando los caminos
para que no andemos separados.
Más abajo veo al río
y las orillas atropellando.
Con su fuerza que va limpiando
todo rastro de aquel pasado.
Solo el viento será testigo
del loco fuego acariciado.
Sentir dos latidos en uno,
como este sueño anestesiado.