sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
El sueño que describió su propia realidad
era de sentarse en las miradas
bajar en el poema
para subir en las metáforas
y de nuevo sentir el vértigo
que se hace en la misma distancia
que surge en la llamada
que cubre los espacios del texto
que se acumula en las gotas de tinta
que abre espacios
y proporciona su imagen
que lleva vestidos
en cada uno de sus pensamientos
que se cuelga en la luz del sentimiento
que se ampara bajo las letras
que se dibuja
entre sonrisas
que hace tanto su versar
que camina entre cada cuestión
que no se arruga en los acentos
que se indica donde está su voz
que levanta sus pasiones
y las hace de colores
que se adentra en los lazos
que buscan a sus admiradores
que se enciende
en la mirada que
se vuelve en su camino
para escalar sus párrafos
que se centra en los espacios
para surgir en sus maneras
que vuela desde lo alto
hasta caer en sus lágrimas
que vuelven a entonarse
así para que la melodía
resurja en su fuerza
es como se ve que los soñadores
se tienen en las palabras
y en los hechos
es cuando camina el puente
hasta sus cuentos
es como viven los colores
y surgen en las ideas
y vuelven a sus mareas
donde las letras se enredan en sus caminos
se vuelven en sus latidos
se abren
y se empiezan a ver en las orillas
de donde cada luz
se adivina
entre pasarelas
de sueños
que van a otros pasando
por cada lado
en cada rincón
en ese mundo donde se llama
a su corazón
donde las palabras
se aglomeran
en cada punto de su encuentro
que más pedir
si su voz era su aliento
que curioso es
cuando un sueño describe
su propia realidad
como si fuera un cuento.
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