epimeteo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Si mi humor se manifiesta
¿Es difícil de entender?
mas, ¿Qué puedo yo hacer
si el cerebro a ello se presta?
Hago poesía divina,
eso debéis comprender,
que obligado estoy hacer
con mi mente tan prístina.
Piensas que soy un pedante
porque quisiera instruirte
siento tener que decirte
que en eso eres ignorante.
Pedante nací un día
y soy así por derecho
y los hay que por despecho
niegan mi pedantería.
Insisto en lo de pedante
porque escribo como Dios
y como yo no hay ni dos.
Supero hasta al mismo Dante
Vuelvo a lanzarte mi guante,
que te sirva de provecho,
soy pedante por derecho
por detrás y por delante.
Piensas que soy un pedante,
como Dalí, El Divino
¡Vaya punto filipino!
que fue también el tunante
Ya no hay nada que me achante
porque soy poco modesto.
yo lo asumo, yo lo arresto
Me supero a cada instante
Este cuento se ha acabado
del pedante, un señor
de entre todos el mayor
y por nadie superado.
Contéstame tú en verso
con su rima consonante
Aquí te espera el pedante,
el mayor del universo.
REFLEXIONES DEL “PEDANTE”
Enseñarte fue mi afán
algo que tu no sabías
y te dicen mis poesías:
“donde las toman las dan”
No puede ser un pedante
quien rebosa de complejos
añorando los consejos
del sabio que va delante.
Aunque te cause estupor
este “poeta” te insiste
que ese pedante no existe
sí, el sentido del humor.
¿Es difícil de entender?
mas, ¿Qué puedo yo hacer
si el cerebro a ello se presta?
Hago poesía divina,
eso debéis comprender,
que obligado estoy hacer
con mi mente tan prístina.
Piensas que soy un pedante
porque quisiera instruirte
siento tener que decirte
que en eso eres ignorante.
Pedante nací un día
y soy así por derecho
y los hay que por despecho
niegan mi pedantería.
Insisto en lo de pedante
porque escribo como Dios
y como yo no hay ni dos.
Supero hasta al mismo Dante
Vuelvo a lanzarte mi guante,
que te sirva de provecho,
soy pedante por derecho
por detrás y por delante.
Piensas que soy un pedante,
como Dalí, El Divino
¡Vaya punto filipino!
que fue también el tunante
Ya no hay nada que me achante
porque soy poco modesto.
yo lo asumo, yo lo arresto
Me supero a cada instante
Este cuento se ha acabado
del pedante, un señor
de entre todos el mayor
y por nadie superado.
Contéstame tú en verso
con su rima consonante
Aquí te espera el pedante,
el mayor del universo.
REFLEXIONES DEL “PEDANTE”
Enseñarte fue mi afán
algo que tu no sabías
y te dicen mis poesías:
“donde las toman las dan”
No puede ser un pedante
quien rebosa de complejos
añorando los consejos
del sabio que va delante.
Aunque te cause estupor
este “poeta” te insiste
que ese pedante no existe
sí, el sentido del humor.
Última edición: