Siendo niño, tumbado bajo un chopo,
en esos días calmos de viento casi imperceptible
pude escuchar las hojas que me hablaban: Todo
está bien, todo es perfecto.
Sentí que esto otra vez ya se había vivido.
En esa quietud que es el silencio me respiraban,
me caminaban, me amaban.......
I el observador simplemente desapareció.
Los pájaros igual pasaban, la ardilla trepaba
pero mis ojos no existían: Había encontrado
sin saberlo la puerta estrecha que conduce
al reino de los cielos.
en esos días calmos de viento casi imperceptible
pude escuchar las hojas que me hablaban: Todo
está bien, todo es perfecto.
Sentí que esto otra vez ya se había vivido.
En esa quietud que es el silencio me respiraban,
me caminaban, me amaban.......
I el observador simplemente desapareció.
Los pájaros igual pasaban, la ardilla trepaba
pero mis ojos no existían: Había encontrado
sin saberlo la puerta estrecha que conduce
al reino de los cielos.
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