Elik0575
Poeta que considera el portal su segunda casa
De bajo del tamarindo,
crecido,
yo te miré mi diosa.
Y seguí contemplándote a ti mi diosa
como tu eres, tu eres.
Hasta coqueta, coqueta.
Mis labios profesan amores
y es por ti.
No se cómo haré,
pero sé que me quiero acercar a ti.
Tú ni cuenta ves
que te hago tantas gracias
para que sepas que estoy aquí.
Hasta me colgué
de la rama del tamarindo
como un tití.
Si no fuera por el porrazo aquel
que me di cuando me resbalé.
Corriste a hasta a mí
más yo no me lamenté.
Me hice el invencible,
pero me dolía a cantaros el pie,
la cintura y hasta el café.
Tú me miraste
y me tomaste,
Me acariciaste.
y te preocupaste
El beso fue aparte
y me curaste.
Campesino yo,
la diosa está de mi parte
que junto al tamarindo hallé
y ha llegado a amarme.
crecido,
yo te miré mi diosa.
Y seguí contemplándote a ti mi diosa
como tu eres, tu eres.
Hasta coqueta, coqueta.
Mis labios profesan amores
y es por ti.
No se cómo haré,
pero sé que me quiero acercar a ti.
Tú ni cuenta ves
que te hago tantas gracias
para que sepas que estoy aquí.
Hasta me colgué
de la rama del tamarindo
como un tití.
Si no fuera por el porrazo aquel
que me di cuando me resbalé.
Corriste a hasta a mí
más yo no me lamenté.
Me hice el invencible,
pero me dolía a cantaros el pie,
la cintura y hasta el café.
Tú me miraste
y me tomaste,
Me acariciaste.
y te preocupaste
El beso fue aparte
y me curaste.
Campesino yo,
la diosa está de mi parte
que junto al tamarindo hallé
y ha llegado a amarme.