Lope
Poeta adicto al portal
La brisa sopla por la mañana,
su mente la divisa,
la observa y la baña
con la mirada que improvisa.
La noche algo confusa,
una palabra indecisa,
una acción poco inconclusa.
Pero puede percatar su sonrisa,
observa donde ella pisa y
adivina hacia donde va.
Camina aprisa como intentando alcanzar,
aquella parte esencial y difusa
de su mente que no puede recordar.
Quizá fue un beso mal herido que vaga por la ciudad,
o un verso de poetiza, que hechiza a todos donde quiera que va.
Quizá fue la brisa y la prisa al caminar,
las que dejaron en el olvido aquel beso que fue dado sin amar.
Ya siendo preso de la musa,
en plena noche le desabrochó la blusa,
mientras ella sin prisa y sin escusa,
le desgarraba lentamente la camisa.
Es ella esa persona que no necesita escusa para besarle,
ni una risa fingida para despistarle.
Él solo necesitaba un poco de calma sobre su prisa,
un viaje completo en la montaña rusa.
Él no siempre tiene las palabras precisas,
ni en el momento preciso.
Él lo que te ofrece es un beso en la mañana,
una almohada acompañada.
Una rosa en tu cama.
Un susurro y un te amo,
un amor para dos.
su mente la divisa,
la observa y la baña
con la mirada que improvisa.
La noche algo confusa,
una palabra indecisa,
una acción poco inconclusa.
Pero puede percatar su sonrisa,
observa donde ella pisa y
adivina hacia donde va.
Camina aprisa como intentando alcanzar,
aquella parte esencial y difusa
de su mente que no puede recordar.
Quizá fue un beso mal herido que vaga por la ciudad,
o un verso de poetiza, que hechiza a todos donde quiera que va.
Quizá fue la brisa y la prisa al caminar,
las que dejaron en el olvido aquel beso que fue dado sin amar.
Ya siendo preso de la musa,
en plena noche le desabrochó la blusa,
mientras ella sin prisa y sin escusa,
le desgarraba lentamente la camisa.
Es ella esa persona que no necesita escusa para besarle,
ni una risa fingida para despistarle.
Él solo necesitaba un poco de calma sobre su prisa,
un viaje completo en la montaña rusa.
Él no siempre tiene las palabras precisas,
ni en el momento preciso.
Él lo que te ofrece es un beso en la mañana,
una almohada acompañada.
Una rosa en tu cama.
Un susurro y un te amo,
un amor para dos.
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