El teléfono incordiante
suena en la noche a deshora,
con su llamada sonora,
insistente y crepitante.
Rompe mi sueño al instante
y pregunto soñoliento;
¿Digame? justo al momento
cuelga el interlocutor.
¡Vaya broma! Si al autor
yo lo agarro,ya es difunto.
suena en la noche a deshora,
con su llamada sonora,
insistente y crepitante.
Rompe mi sueño al instante
y pregunto soñoliento;
¿Digame? justo al momento
cuelga el interlocutor.
¡Vaya broma! Si al autor
yo lo agarro,ya es difunto.
Sí, ya sé que el último verso no rima, pero es lo que pensé en ese instante...::
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