salgomanzano
Poeta veterano en el portal
El haberte tenido
en la fantasía
de la palabra escrita,
fue regresar
al Paraíso bíblico
que perdido hubimos.
La sequedad la hacías florecer...;
el desierto, en oasis de viña;
el agua, en vino.
¿Qué tenías,tú, jardin de la vida,
que hasta las flores
de mi Quinta
se encelaban;
qué tenías, di, que el lago
de tus ojos brillaba cual luciérnaga,
cual perlas que en el fondo
de la mar lucían?
Me hacía ver el azul,
estando oscura la mañana fría.
Eras el bálsamo
en mis heridas;
la luz, en mis tinieblas;
la dulzura divina,
en la cicuta de mi existencia;
el beso apagando
la brasa encendida...
Se me hará larga la ausencia
en la imaginación vivida,
mas el encuentro amoroso-pasional
en mi recuerdo queda:
en la orilla de mis venas enardecidas.
-salvador-.
en la fantasía
de la palabra escrita,
fue regresar
al Paraíso bíblico
que perdido hubimos.
La sequedad la hacías florecer...;
el desierto, en oasis de viña;
el agua, en vino.
¿Qué tenías,tú, jardin de la vida,
que hasta las flores
de mi Quinta
se encelaban;
qué tenías, di, que el lago
de tus ojos brillaba cual luciérnaga,
cual perlas que en el fondo
de la mar lucían?
Me hacía ver el azul,
estando oscura la mañana fría.
Eras el bálsamo
en mis heridas;
la luz, en mis tinieblas;
la dulzura divina,
en la cicuta de mi existencia;
el beso apagando
la brasa encendida...
Se me hará larga la ausencia
en la imaginación vivida,
mas el encuentro amoroso-pasional
en mi recuerdo queda:
en la orilla de mis venas enardecidas.
-salvador-.
Última edición:

